COMIENZOS DE LA PARROQUIA SAN JOSÉ
Debido al crecimiento demográfico de la década de 1950 por la construcción del complejo industrial, el ayuntamiento de Puertollano pidió al Ministerio de la Vivienda que construyera una barriada para dar cabida al aumento de la población.
Se eligió el terreno en el lugar que llamaban la “huerta de raya” y otros terrenos de labor circundantes. El Ministerio construyó la barriada que se dio en llamar de San José o 309. Como dato anecdótico, si superaba el número de 300 viviendas, el ministerio construía también el templo parroquial.
Algunas de sus casas se vendieron a empresas: Peñarroya, Calvo Sotelo y al propio ayuntamiento, el resto lo compraron particulares con hipotecas a pequeños plazos. En el centro de la barriada se construyó la iglesia de estilo moderno y funcional acorde con las viviendas de toda la plaza y un colegio, destacando sus dos torres, situada en el centro de la Plaza San José.
El nombre de la iglesia se lo puso el entonces arcipreste de Puertollano, que se llamaba Don José María, y debido a que la zona estaba rodeada de las minas que se agrupan por el lugar se le puso como titular a la iglesia: San José y Santo Cristo de las Minas. Así, en el primer libro de bautismos dice “Parroquia del Santo Cristo de las Minas y San José. Erijida por Decreto de 8 de noviembre de 1954”.
El primer bautizo registrado tiene lugar el 1 de septiembre de 1956, siendo el primer párroco D. Jesús Jiménez Ortiz.
Con el tiempo la parroquia se fue adaptando a las nuevas normas y se trasladó el altar fuera de la pared del presbiterio, se quitó el púlpito, se pusieron bancos rústicos… etc.
El presbiterio lo preside la Imagen imponente del Señor crucificado, la de San José y la Inmaculada. También, las Cofradías de Nuestra Señora de la Piedad y de Jesús Orando en e Huerto tienen a sus titulares: la imagen de la Piedad de los Talleres de Arte Cristiano de Olot y la de Jesús Orando en el Huerto y el Ángel, del imaginero conquense Luis Marco Pérez.
Además de la actividad pastoral ordinaria, la parroquia ha tenido dos obras pastorales que hay que destacar: por un lado la presencia muy importante del movimiento de “Hermandades del Trabajo”; por otro la construcción el año 1968 del Colegio Parroquial San José para dar cobertura educativa a los chicos del barrió, donde durante cincuenta años ha tenido presencia la Institución Teresiana de San Pedro Poveda.
Actualmente la Parroquia está unida a la de Santa Bárbara, formando la Unidad Pastoral San José-Santa Bárbara, donde hay una única organización pastoral y dos templos para celebrar, organizándose el Consejo de Pastoral por comisiones: Comisión de Familia (catequesis prebautismal, grupos de matrimonios del movimiento de Equipos de Nuestra Señora, Vida Ascendente); Comisión de Catequesis (catequesis de Primera Comunión y Confirmación, catequesis de adultos para la Confirmación, pastoral educativa); Comisión de Liturgia (liturgia, Cofradías de Ntra. Sra. de la Piedad y de Jesús Orando en el Huerto, coro); Comisión de Caridad (Cáritas, Manos Unidas, Pastoral de la Salud); Comisión de Juventud; grupo de la zona de Santa Bárbara y Consejo de Asuntos Económicos.
HISTORIA DE LA PARROQUIA SANTA BÁRBARA
La Empresa Nacional Calvo Sotelo (ENCASO) en Puertollano se empezó a construir en 1942 tras la creación de la compañía. Sus primeras instalaciones se inauguraron oficialmente en mayo de 1952, y posteriormente el gran complejo petroquímico y la refinería se ampliaron e inauguraron de forma oficial en 1966.
Junto a la construcción del complejo industrial se construyó un barrio, llamado “El Poblado”, para dar servicio a los trabajadores de dicho complejo. Una barriada que se hizo realidad en la década de 1940, trazándose las calles con sus casas, habiendo tres categorías: para ingenieros, encargados y obreros. También había tres piscinas, tres pistas de tenis, un economato, un colegio e instituto y la iglesia de nueva construcción.
El templo, de estilo neocolonial, construido también en la década de 1940 por el instituto de la vivienda, fue dedicado a Santa Bárbara, ya que esta Santa Mártir es patrona de los mineros, barrenistas, así como de los ingenieros de minas, y también de todas las personas que se dedican a los explosivos, a la sección de artillería del ejército de tierra. Dice la leyenda que le cayó al padre de Santa Bárbara un rayo por haberse opuesto a la conversión de su hija al cristianismo y haberla denunciado ante el tribunal con la condena a la decapitación.
Puertollano, en el siglo XIX y primera mitad del siglo XX creció gracias a la explotación de las minas de carbón. También, los inicios del complejo industrial, antes de la llegada del oleoducto con el petróleo, fue con la combustión de la pizarra bituminosa para obtener productos.
La empresa quería dar servicio a todos sus trabajadores, también el religioso, por lo que construyó este templo y trajo como capellán de la “fábrica” a D. José Luis Orduña, sacerdote natural de Navarra.
Será en 1963 cuando la Iglesia de Santa Bárbara sea erigida como Parroquia, siendo D. José Luis el primer párroco.
En el primer libro de bautizos dice al comienzo del mismo: “Creada esta nueva Parroquia de Santa Bárbara en el Poblado de la Empresa Nacional “Calvo Sotelo” por decreto del Excmo. Sr. Obispo Prior D. Juan Hervás y Benet, con fecha del 31 de mayo de 1963, empieza a funcionar el 2 de septiembre del mismo año, siendo su primer Cura Ecónomo D. José Luis Orduña Jiménez.
Desde ese momento comenzó a funcionar la Parroquia con los distintos campos de la pastoral como todas las parroquias.
Actualmente está unida pastoralmente con la Parroquia colindante de San José, formando la Unidad Pastoral San José-Santa Bárbara, habiendo una sola pastoral con dos templos para celebrar.

